Poner el precio es la decisión más importante al vender o alquilar. Demasiado alto y el anuncio se queda parado; demasiado bajo y pierdes dinero. Te contamos cómo encontrar el punto justo.
Parte del precio por metro cuadrado
El precio por m² (€/m²) es la forma más útil de comparar viviendas de distinto tamaño. Busca anuncios de inmuebles parecidos al tuyo en la misma zona, divide su precio entre sus metros y tendrás una referencia de cuánto se pide por metro en tu barrio. Con esa media, multiplica por los metros de tu vivienda para hacerte una idea de partida.
Ajusta según el estado y las características
La media del barrio es solo el punto de partida. A partir de ahí, suma o resta según lo que tenga tu vivienda:
- Suman valor: estar reformado, altura con buenas vistas, ascensor, luz y buena orientación, terraza, garaje o trastero, y bajos gastos de comunidad.
- Restan valor: necesitar reforma, planta baja o interior, sin ascensor en edificios altos, humedades o instalaciones antiguas.
Distingue precio de oferta y precio de cierre
El precio que ves en los portales es el precio de oferta (lo que se pide), que suele ser algo más alto que el precio de cierre (por lo que realmente se firma ante notario). Ten en cuenta ese margen de negociación al fijar tu cifra.
Errores habituales
- Partir de lo que «necesitas» sacar en vez de lo que vale el inmueble. El mercado no se guía por tus necesidades.
- Dejarte llevar por un anuncio aislado muy caro del vecino: puede llevar meses sin venderse.
- No bajar a tiempo. Si en varias semanas no hay visitas ni contactos, casi siempre es el precio.
Comprueba si tu precio es de mercado
En nuestra calculadora puedes introducir el precio, los metros y la zona y te decimos si está por encima o por debajo de la media. Es una referencia orientativa, pero muy útil para arrancar con los pies en la tierra.
Las referencias de precio son orientativas y cambian con el tiempo y la zona. Para una valoración ajustada, considera una tasación profesional.